Pilates para embarazadas

¿A QUIEN VA DIRIGIDO?

El ejercicio Pilates se basa en tonificar, flexibilizar, y acondicionar el cuerpo de manera global, y gracias al eso y el trabajo de suelo pélvico y respiratorio, es un ejercicio beneficioso también para mujeres embarazadas.

Cualquier embarazada puede practicar el método pilates, salvo contraindicación médica. Sin embargo, se recomienda comenzar a practicarlo una vez que hayan desaparecido las molestias típicas del primer trimestre.

¿CUANDO PRACTICAR PILATES SI ESTAS EMBARAZADA?

El segundo trimestre es el ideal para iniciar la práctica del método pilates. Las mejores posturas para esta época son las que se realizan en posición de “cuatro patas”, ya que estos fortalecen la espalda sin que la barriguita constituya un problema o interfiera con la rutina de ejercicios.

También es el momento de iniciar con el trabajo de fortalecimiento del suelo pélvico que nos ayudará a mantener el tono muscular tras el parto. Estos ejercicios se caracterizan porque simulan el esfuerzo que hacemos cuando intentamos contener la orina y son perfectos precisamente para evitar la incontinencia tras dar a luz. El fitball es una gran herramienta para realizar este tipo de rutinas.

Durante el último período de gestación se recomiendan ejercicios que le ayuden al bebé a encajarse (lograr la posición perfecta para nacer), y los que ayudan al control de la respiración, ya que con ellos aprendemos a dirigir el aire a puntos específicos de nuestro cuerpo. En este punto el fitball vuelve a ser una gran opción como herramienta de trabajo.

¿QUÉ BENEFICIOS APORTA PILATES A LA EMBARAZADA?

• Ayuda a fortalecer el tono muscular, la forma física y sobre todo, muy importante en el embarazo y en cualquier etapa de la vida, a lograr un bienestar psico-físico entre el cuerpo y la mente.

• Contribuye a mejorar la postura corporal, fundamental para soportar el aumento de peso en el embarazo.

• Estimula la circulación sanguínea corporal favoreciendo la llegada de nutrientes y oxígeno al bebé a través de la sangre.

• Ayuda a conocer y controlar el propio cuerpo, una de las premisas, para tener un buen parto.

• Como todo ejercicio físico, favorece el desarrollo del bebé.

• Ayuda a aliviar algunas molestias típicas del embarazo como dolores de espalda, lumbago, edemas, estreñimiento, calambres y varices.

• El fortalecimiento de la pared abdominal es una gran ayuda al momento de expulsar al bebé, provocando partos más cortos y reduciendo la posibilidad de cesárea.

• Igualmente el fortalecimiento del suelo pélvico favorece el parto vaginal y reduce el riesgo de episiotomía (corte perineal para facilitar la expulsión del bebé). Además, disminuye los síntomas de incontinencia en el post-parto.

• El control de la respiración, una de las máximas del pilates, favorece el trabajo de parto y contribuye a la relajación.

• Después del parto, la recuperación es más rápida.

Pilates para embarazadas.odt

¿ EN QUÉ CASOS ESTÁ CONTRAINDICADO?

• Hipertensión inducida por el embarazo o mal controlada

• Rotura prematura de membranas

• Trabajo de parto prematuro

• Incompetencia del cuello uterino o abortos habituales

• Sangrado (de cualquier tipo)

• Placenta previa

• Retraso de crecimiento intrauterino

• Diabetes materna

• Enfermedad cardiaca materna

• Enfermedad pulmonar restrictiva